Política

En medio de la tensión por la flexibilización de la cuarentena porteña, Alberto Fernández invitó a Horacio Rodríguez Larreta a Olivos

Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli, Ginés González García, Roberto Salvarezza y Julio Vitobello
Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli, Ginés González García, Roberto Salvarezza y Julio Vitobello

Horacio Rodríguez Larreta recibió por la tarde una llamada de parte de Alberto Fernández. Le pedían que fuera a la residencia de Olivos y se apurara, que el Presidente quería mostrarle unos kits antes de hacer un anuncio. Que se trataba de algo importante. El Jefe de Gobierno porteño acudió acompañado por el vicejefe Diego Santilli y, al llegar, vieron que había un ambiente agitado por una noticia que todavía no conocían ni comprendían acabadamente.

Cerca del Presidente le explicaron a Infobae que el ANMAT recién había autorizado el uso del “test de diagnóstico para la detección molecular modificada del virus SARS-CoV-2, agente etiológico de la neumonía atípica o Síndrome Respiratorio Agudo Grave COVID-19” hacía pocos minutos, por eso las cosas se desarrollaron con esa vorágine. Antes, el Instituto Malbrán lo había testeado y “le pareció impecable”.

Se discutió cómo transmitir una noticia tan importante, quizás de alcance internacional. Fernández decidió que no se sobreactuara, porque no hay constancia de que una investigación similar o paralela se esté realizando en otras partes del mundo. Así, se concluyó que fuera a través de una conferencia de prensa con los principales funcionarios involucrados en la materia, el ministro Roberto Salvarezza, de Ciencia y Tecnología, y el ministro de Salud, Ginés González García. Antes, el Presidente grabaría un mensaje corto y austero, dando la buena nueva.

Rodríguez Larreta y Santilli ingresaron a la zona conocida como “Jefatura” donde el Presidente tiene su despacho. Muy contento, Fernández les explicó cómo funcionaba y de qué se modo se había llegado, en menos de dos meses, a semejante resultado.

Se trata de un desarrollo del Instituto Milstein y el CONICET financiado por la Fundación Pablo Cassará, un equipo que viene trabajando hace dos años para un test de dengue en el Laboratorio Cassará, con sede en el barrio de Mataderos. Cuando la emergencia sanitaria llegó torcieron la investigación hacia el COVID-19 y en menos de dos meses obtuvieron resultados.

El equipo político porteño los conoce. En noviembre de 2018, Mauricio Macri recorrió la planta de Cassará, un laboratorio nacional manejado por Jorge Cassará, un empresario mediano reconocido por su capacidad de innovación y por sus relaciones tensas con los grandes jugadores argentinos, que en muchos casos lo consideran un “antisistema”. Cassará, de hecho, pertenece a la cámara de laboratorios nacionales más chica, COOPERALA.

Cuando Rodríguez Larreta y Santilli conocieron de quién se trataba entendieron que se trataba de algo serio. “El trabajo de Cassará con los científicos del CONICET y el Milstein empezó hace mucho tiempo y nosotros lo conocemos. Lo del dengue solo es lo último, y no nos extraña que hayan llegado hasta aquí en tan poco tiempo”, explicaron cerca del Jefe de Gobierno.

Ahora se trata de producir. Como bien explicaron González García y Salvarezza, en una semana habrá 10 mil kits y luego estarán en condiciones de producir 100 mil kits por semana. Además, a un precio hipercompetitivo. “Sale 600 pesos cada test”, dijo eufórico Fernández a los visitantes. Claro que si hay que venderlo habrá que incluir otros costos, como el patentamiento, entre tantas cosas.

“Lo importante es que Alberto quiso demostrar que estamos por encima de las disputas política cuando se trata de luchar contra el coronavirus”, dijeron cerca del Presidente. Algo similar comentaron cerca de Rodríguez Larreta: "Está claro que en esta agenda estamos juntos, mucho más cuando podemos compartir esta noticia que nos enorgullece como argentinos”.

Claro que se viven momentos de tensión entre el Gobierno porteño y el de la provincia de Buenos Aires. En una reunión que ayer se hizo en La Plata los intendentes peronistas de la Tercera Sección Electoral se quejaron con Axel Kicillof porque un posible aumento de contagios ante la creciente circulación en la Ciudad de Buenos Aires. En el equipo de Larreta dicen que con el Presidente no se habló del tema y, para más datos, aseguran que “el jueves volveremos a discutir con Nación la evolución de los casos y haremos lo que se acuerde, basados en la evidencia científica”.

Como sea, en la foto ninguno aparece con barbijo. Se ve que no les pareció importante. O la alegría era tan grande que se olvidaron.

Seguí leyendo:

El Presidente anunció que científicos argentinos crearon un test rápido para detectar el coronavirus

Cómo funciona el test de diagnóstico rápido desarrollado por especialistas argentinos

"

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar