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El ranking mundial decide el futuro de los golfistas que optaron por el circuito saudí

El sudafricano Louis Oosthuizen, 38 del ranking
El sudafricano Louis Oosthuizen, 38 del ranking (Jamie Sabau/)

Antes de meternos en el tema de hoy vale la pena repasar los dichos del director ejecutivo de Golf Saudí (Federación Saudí de Golf), porque más allá de demostrar que tiene algunos conceptos que repasar, lo que dijo tiene que ver con el núcleo de la columna. “Si los Majors deciden que los jugadores del LIV no pueden participar lo voy a celebrar. Vamos a crear nuestros propios Majors”. Los Majors en golf y tenis tienen una historia atrás que los hace ser lo que son, tradiciones que hacen a la esencia del campeonato, una lista de ganadores que son lo más granado del deporte y escenarios que en algunos casos tienen más de 200 años. Cualquiera con dinero puede crear una gran carrera de Fórmula 1, construir el más moderno estadio de fútbol, hacer un gran torneo de tenis o desarrollar una prueba ciclística de gran nivel. Todos estos nuevos eventos podrán tener bolsas de premios que superen todo lo conocido. Ninguno de ellos tendrá el valor de Mónaco o Monza, Wembley o el Maracaná, Wimbledon o Roland Garros o el Tour de France. También esto incluye al golf. Hay cosas que no se compran y solo se alcanzan con el paso del tiempo. La historia y la tradición son algunas de ellas.

Hecha la aclaración vamos a lo que nos ocupa hoy. La llegada del LIV Series -fomentado por un fondo saudí- puso sobre la mesa varios temas para la discusión y uno de ellos es determinar si estos torneos deben tener o no puntos para el ranking mundial. Esto es importante porque muchos de los grandes campeonatos tienen al ranking mundial como uno de sus criterios de clasificación.

A diferencia del tenis que tiene un solo circuito mundial, el golf tiene a distintos tours divididos por regiones. PGA Tour (USA), DP World Tour (Europa), Asian Tour, Sunshine Tour (Sud Africa), Japan PGA Tour, Australasian Tour, PGA Tour Latino America, Korn Ferry Tour, etcétera. Esto ha sido así desde siempre y fue recién a mediados de la década del 80 cuando a alguien se le ocurrió la idea de establecer un ranking mundial. La iniciativa llegó desde IMG y en 1986 el ranking hizo su debut con el alemán Bernhard Langer como número 1 del mundo. El ranking tomaba en cuenta los últimos 3 años de competencia, poniendo más énfasis en los eventos más recientes. Hubo muchas quejas por aquellos días porque algunos decían que los torneos que organizaba IMG tenían más puntos, pero la realidad es que el ranking empezó a funcionar y todos empezaron a mirarlo cada vez más seguido.

Para terminar de darle transparencia al tema, las grandes organizaciones del golf mundial junto con los diferentes circuitos del mundo crearon la OWGR (Organization World Golf Ranking), y es esta la que hoy se encarga de la confección del ranking cada semana, como así también la encargada de aceptar solicitudes de nuevos circuitos que han ido apareciendo como consecuencia del crecimiento del golf en el mundo.

 Rory McIlroy golpeando en un bunker en el Master de Augusta
Rory McIlroy golpeando en un bunker en el Master de Augusta (MIKE SEGAR/)

No vale la pena explicar la fórmula matemática con la que se calcula el ranking, pero sí es bueno saber que hoy se toman en cuenta los últimos dos años, que esos dos años están divididos en 8 trimestres y que los puntos que un jugador suma hoy los va perdiendo a razón de un octavo cada 3 meses. Si hoy un jugador gana 100 puntos en un torneo, dentro de 3 meses perderá 12,5 puntos. También hay que saber que esos puntos que el jugador acumula en esos 24 meses se dividen por la cantidad mínima de torneos requeridos. El mínimo divisor es 40 y esto quiere decir que, si un jugador disputa 30 torneos dividirá por 40, mientras que si juega 50 torneos en ese periodo de tiempo dividirá por 50.

Ahora bien, no cualquier torneo de golf profesional otorga puntos para el ranking mundial. Los eventos tienen que pertenecer a uno de los circuitos homologados por la OWGR y estos circuitos deben cumplir una serie de requisitos para ser admitidos dentro de la organización (calendario, lugares donde se va a jugar, bolsas de premios, etcétera) y esperar la aprobación para poder ingresar. Una vez admitido el tour tiene que cumplir ciertas condiciones que son las reglas de la OWGR. Aquí algunas de ellas:

· Los torneos deben ser a 72 hoyos, con la excepción de los tours de desarrollo (circuitos menores, con bajas bolsas creados para promover la competencia profesional en determinada región)

· Los torneos deben tener corte clasificatorio

· El field promedio a lo largo del calendario deberá ser de 70 jugadores

· El tour debe tener antes de comenzar cada temporada una escuela clasificatoria abierta para que cualquiera puede ingresar

Nos pueden gustar o no las reglas, pero son las que la OWGR ha establecido hace muchos años y todos las aceptan.

El LIV desde el comienzo viene peleando por tener puntos, porque eso les dijo a sus jugadores que iba a suceder, y porque saben que esos puntos le darán más importancia al circuito. Algunos jugadores del LIV han salido a criticar el hecho que no se los incluya en la repartija de puntos, pero basta leer los requisitos y nos daremos cuenta de que el LIV no cumple por ahora con ninguno de ellos. Son a 54 hoyos y está claro que no es un tour de desarrollo, no tienen corte, no hay escuela y participan solo 48 jugadores. Varias cosas deberán cambiar en el LIV para que su pedido pueda prosperar.

El Chairman de la OWGR y exdirector Ejecutivo de la R&A, Peter Dawson, fue claro al respecto. “La organización tiene sus reglas desde hace mucho tiempo. Hemos recibido el pedido del LIV y será tenido en cuenta como lo hacemos siempre que nos llega un pedido de un nuevo circuito. Cuando se termine de evaluar se les dará la respuesta correspondiente”, dijo Dawson en una entrevista el mes pasado.

Todos sabemos que el tema en cuestión aquí es saber si los jugadores del LIV podrán o no jugar los Majors de aquí en adelante. Tres de los cuatro grandes campeonatos (Masters, US Open y The Open) utilizan al ranking mundial como uno de sus criterios de selección, y si los torneos del LIV no tienen puntos para ese ranking sus jugadores empezarán a caer hasta desaparecer. El PGA Championship es el único que no utiliza el ranking mundial para establecer parte de su field, básicamente porque la PGA de América tiene desde siempre lo que ellos llaman PGA Points. Este es un sistema propio en donde los jugadores acumulan puntos entre la última edición del campeonato y la siguiente.

Vijay Singh en Augusta
Vijay Singh en Augusta (KEVIN LAMARQUE/)

¿Podría pasar entonces que los otros tres Majors elaboren un sistema de puntos propio como el de la PGA de America para determinar el field de sus eventos? Nada se los impediría. En todo caso hay mucho para entretenerse de aquí a fin de año. Es tradición que los jugadores ya clasificados para el Masters, la primera gran cita, reciban sus invitaciones por correo en los últimos días de diciembre. Será por esa fecha cuando algunos se enteren si Augusta National Golf Club los recibirá en abril próximo. Mientras tanto las declaraciones de los jugadores del LIV seguirán haciendo ruido y el silencio del otro lado será aturdidor.

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