Política

Joaquín De la Torre recalienta la interna opositora bonaerense: “Diego Santilli conoce la Ciudad de Buenos Aires pero no la Provincia”

El ex intendente de San Miguel y precandidato a gobernador por Juntos por el Cambio, Joaquín De la Torre, lanzó munición gruesa contra Diego Santilli, el diputado que impulsa Horacio Rodríguez Larreta para la provincia de Buenos Aires, y se refirió al escenario político que enfrenta la coalición opositora después del anuncio de Cristina Kirchner de no participar en los próximos comicios.

En una entrevista con Infobae, el dirigente bonaerense de origen peronista manifestó que la vicepresidenta con su discurso después de la condena a 6 años de cárcel por corrupción con la obra pública lo que hizo fue “hacer un lanzamiento para el 2027″. Por eso, advirtió que JxC debería concentrarse en “elegir buenos gobernantes antes que candidatos simpáticos”.

De la Torre también advirtió que en la provincia, principalmente en el Conurbano, la pobreza es mayor que la registrada en 2001 y se lamentó porque “ya hay gente que bajó los brazos y cree que no va a salir más de ese lugar”. Resaltó que en los últimos 20 años, en la Argentina aumentaron en simultáneo la pobreza y los planes sociales: “Para salir de la pobreza hay que crear trabajo y por eso los empresarios no tienen que ser tratados como enemigos”.

Las frases destacadas del reportaje

1- La ayuda social que recibe el Conurbano ahora es infinitamente mayor a la que se recibía en el 2001. Y la pobreza de hoy es infinitamente mayor a la del 2001. Hace 20 años que crecen dos cosas en la Argentina: pobreza y cantidad de planes sociales. La política usa herramientas que no son correctas para combatir la pobreza, porque la pobreza se termina con trabajo.

2- La pobreza de hoy es mucho más estructural: es más grande en cantidad y más estructural que la del 2001. La Universidad Católica habla de más de 42,3% de pobreza y de 20% de indigencia. Ya hay gente que ha bajado los brazos para tratar de salir de ese lugar.

3- La pandemia que tiene la Argentina es la pobreza y de ahí se sale con trabajo. Aquellos que nos pueden ayudar a conseguir la “vacuna” son los que dan trabajo. Por lo tanto, ellos, los empresarios, son nuestros socios. La política en los últimos años cree que los que dan trabajo son enemigos y hay que cambiar esa mirada.

4- La corrupción en la política trae menos calidad educativa, de salud, seguridad, más impuestos. La corrupción lo que hace es sacarle plata del Estado para la ayuda de aquellos que menos tienen.

5- A mí lo que me preocupa de esta semana no es la condena a Cristina Kirchner, a mí lo que me preocupa es el 42,3% de pobreza. Hay que entender que la corrupción es generadora de esa pobreza, ese que es el tema central del momento.

6- Cristina hizo su lanzamiento como candidata para el 2027. Por eso nuestra obligación no es elegir buenos candidatos, sino buenos gobernantes. Tenemos una obligación moral con la gente, que es ganar la elección del 27 por haber gobernado bien. Para eso no hay que mentir en la campaña, ni decir que vamos a solucionar todos los problemas y aquellos que elegimos como prioridad, solucionarlos.

7- Hay que fijarse menos en los candidatos, porque la elección que viene la vamos a ganar, pero no la vamos a ganar porque fuimos buenos, sino porque ellos, el Frente de Todos, fueron demasiado malos.

8- Macri tomó una decisión que es ordenar al PRO y, a partir del orden del PRO, que se ordene Juntos por el Cambio. Él ha dicho en estos días “no me gusta que me bajen ni que me suban”, por lo tanto yo acompaño esa decisión de él. Macri me ha dicho en alguna reunión “no voy a ser candidato a vicepresidente y no voy a hacer nada para que a Cambiemos no le vaya bien”. Son dos nortes muy buenos.

9- Hace 60 años, todas las mañanas me despierto y todas las noches me acuesto en la provincia de Buenos Aires. Conozco la provincia y además tengo experiencia como intendente de San Miguel. La Argentina que viene necesita buenos gobernantes y yo estoy dispuesto a volcar mi conocimiento y mi experiencia dando ese paso.

10- Santilli puede ser un gran jefe de la ciudad, porque es de lo que conoce. Santilli es una persona que hizo toda su vida política en la ciudad de Buenos Aires y que hace dos años por una cuestión de una promesa de Rodríguez Larreta va a la provincia de Buenos Aires.

11- Kicillof decía lo mismo que Santilli, que conocía la provincia. Kicillof nos mostró un auto Clío con el que había recorrido la provincia de Buenos Aires y después tuvo tres años para aprender donde estaba la botonera.

12- Los sindicalistas que violan las normas, que se ponen ellos por adelante y que quieren trabar el Estado o creen que pueden trabar el Estado, queda una sola cosa, que es echarlos. No podemos permitir el sistema extorsivo mediante el cual yo te puedo parar el Estado para que vos no puedas gobernar.

13- Roberto Baradel y su sindicato durante todos estos años han usado un sistema extorsivo sobre el sistema educativo. Ese sistema extorsivo ha traído una sola consecuencia, el deterioro de la calidad educativa y el deterioro del sistema educativo.

14- La educación pública en Chile tiene 1.200 horas de clases por año. La de la provincia de Buenos Aires tiene menos de 800. Les damos una ventaja del 50%.

15- Los piqueteros tienen que dejar de tener el sistema extorsivo mediante el cual si no se les dan el manejo de planes sociales, ellos cortan la calle. El gobierno que se deja extorsionar deja de ser gobierno.

La entrevista completa a Joaquín De La Torre

– Hay una pregunta que siempre se impone cuando uno aborda a un político y te la transmito ¿Cómo estás viendo la situación?

La situación está muy mal. La pobreza que están dando los números de la Universidad Católica del informe de estos días nos muestran que hay más de 42% de pobreza y que sin programas sociales, la pobreza llega al 50% y al 20% la indigencia. Ninguna persona puede estar tranquila ni en paz teniendo en cuenta estos números.

– ¿Esto es por culpa de la política o porque la política no le encuentran la solución al problema?

La política no quiere iniciar el camino que corresponde. La política no quiere sentir dolor, está muy cómoda en estos últimos 40 años. ¿Por qué va a querer salir de este lugar?

– ¿Es la casta, como dice Milei?

Cerca de eso.

– ¿Hay anticuerpos dentro de la política para responder a este problema?

Tiene que ver con las características personales de Argentina. El país no necesita salidas inteligentes, sino que necesita salidas valientes.

– A ver…

Todo está escrito y todos tenemos acceso a saber por dónde se sale, lo que pasa es que después falta el coraje para apretar los botones que corresponden para salir.

– ¿Coraje ante el miedo a perder el poder?

No. Miedo porque a veces hay que pasar por lugares incómodos. Bajé 50 kilos, un número importante y hoy peso 50 kilos menos. Durante muchos años intenté hacer dieta y bajar, pero los primeros 20 días de no comer me generaban incomodidad y me molestaba. Está bien y ahora, que bajé 50 kilos, estoy mucho mejor que en ese momento.

La política tiene que ser parte ella de estar incómoda. Necesitamos que la política esté incómoda que tome decisiones que no sean cómodas que sean antipáticas sobre todo para ellos. En cuatro años no vamos a solucionar todos los problemas, tenemos que tener claro eso y tenemos que elegir con mucha inteligencia las prioridades.

– Tenés un proyecto político para la provincia de Buenos Aires. ¿En qué consiste tu candidatura y tu voluntad de competir por la gobernación?

Lo que lo que tengo como como valor importante es que hace 60 años, todas las mañanas me despierto en la provincia de Buenos Aires, y hace 60 años todas las noches me acuesto en la provincia de Buenos Aires. Conozco la provincia de Buenos Aires y además tengo experiencia, porque fui por tres períodos elegido intendente y San Miguel fue transformado durante la gestión que llevé adelante y ahora encabeza Jaime Méndez.

Tengo el conocimiento y tengo la experiencia. La Argentina que viene necesita buenos gobernantes y yo estoy dispuesto a volcar mi conocimiento y mi experiencia dando ese paso.

– Hay seis o siete candidatos a gobernador en Juntos por el Cambio. ¿No es una señal de debilidad tener tantos? Siendo siete parece que no hubiera ninguno.

Somos cinco, no es tanto. Las discusiones que se den a un año de la elección son valiosas, el problema es haber elegido en las PASO del año que viene un candidato y que todos no estén encolumnados detrás. A este gobierno lo que lo trajo hasta acá es la pelea interna entre el presidente y la vicepresidenta. Lo que discutamos ahora, bienvenido sea, el tema es que cuando llegue el momento estemos todos juntos detrás del que haya ganado.

– Estás alineado o reconoces el liderazgo de Patricia Bullrich. ¿Por qué y cuáles son las la fortaleza que ves en ella y no en Larreta o Macri?

Uno lo que tiene que hacer antes de elegir un candidato es tener una noción de qué le pasa a la Argentina. La Argentina necesita un gobierno de valientes que estén dispuestos a tomar decisiones antipáticas y que estén dispuestos a decirle a la política que no. Una vez que uno hace la evaluación, busca en la oferta, y claramente Patricia Bullrich es la persona que ya le dijo a determinados sectores que no, que ya le dijo a la política que no, y que ha mostrado ser valiente y capaz de tener un rumbo y llevarlo hacia adelante.

Nosotros vamos a ganar la elección que viene, no es un problema de los candidatos, sino que tenemos que ganar la elección del 27 y para eso debemos gobernar bien. Hay que fijarse menos en los candidatos, porque la elección que viene la vamos a ganar, pero no la vamos a ganar porque fuimos buenos, sino porque ellos fueron demasiado malos. Tenemos la obligación moral frente a la gente de que en el próximo período debemos gobernar muy bien para ganar en el 27 y que la gente nos haya elegido porque somos mejores.

– ¿No es peligrosa esa idea del “ya ganamos”? Porque el peronismo siempre encuentra alguna vía para recomponerse y terminar siendo competitivos.

Si fuera desde una lectura soberbia, sí sería peligrosa, pero no es desde una lectura de soberbia, es de una lectura justamente de autocrítica. Yo no digo que nosotros ganamos porque somos mejores, digo que ganamos porque ellos fueron muy malos.

Por eso tenemos la obligación de gobernar bien en los próximos cuatro años y por eso creo que Patricia va a elegir una persona con experiencia, que tiene conocimiento y que está en condiciones -por esa experiencia y ese conocimiento- de gobernar bien la provincia de Buenos Aires.

– ¿Esa definición vos la ves en base a una PASO o a un acuerdo? Porque habiendo por lo menos siete ocho candidatos es muy difícil.

Los acuerdos siempre son buenos, pero siempre creo que son mejores las competencias internas. ¿Por qué defendimos las PASO durante estos últimos tres meses? Porque entendíamos que era mejor que sea la gente la que elija quién va a ser su candidato. Por eso celebro que haya PASO.

– Entre Larreta y Patricia Bullrich ¿qué diferencias y qué valores considerás que están enfrentándose?

Patricia ha demostrado ser austera, ha demostrado ser valiente, ha demostrado tener convicciones profundas, que no quiere decir convicciones extremas, sino pararse en un lugar y defender esas convicciones. No andar como con la política de la vela, que es uno corre la vela de acuerdo al lugar de donde viene el viento, sino tener una mirada y una convicción.

Aquellos días del caso Maldonado: era muy fácil echar a algún comandante de Gendarmería y correrse de la situación, pero ella hizo un análisis profundo de qué era lo que había sucedido y dijo “no ¿porque voy a echar a alguien si ellos hicieron lo que tenían que hacer?”. Se paró ahí y sostuvo las convicciones. Me parece que la Argentina que viene necesita eso. Cuando ella tomó la decisión de dar discusiones con determinados sindicalistas, lo hizo a partir de convicciones profundas.

– ¿Para vos Larreta no tiene esas convicciones?

Creo que son distintos. Eso tiene que ver con mi análisis.

– ¿Y Macri? Cuál es el rol que le ves a Macri?

Creo que él ha tomado una decisión que es ordenar al PRO y, a partir del orden del PRO, que se ordene Juntos por el Cambio. Él ha dicho en estos días “no me gusta que me bajen ni que me suban”, por lo tanto yo acompaño esa decisión de él. No voy a decir ni voy a dar opinión sobre eso.

Él tiene una preocupación y lo ha mostrado en distintas reuniones y con distintas actividades que tuvo de ordenar ideológicamente al PRO.

– ¿Habla como un mentor o habla como un futuro candidato? Algunos entienden que está hablando como futuro candidato y que está posicionándose como alguien que puede competir el año que viene.

No me corresponde a mí dar ese análisis. Sí, creo que es una persona valiosa y que desde su lugar tiene claras algunas cosas. Él me ha dicho en alguna reunión “no voy a ser candidato a vicepresidente y no voy a hacer nada porque cambiemos no le vaya bien”. Así que me parece que son dos nortes muy buenos.

– Decías recién que la política se tiene que poner incómoda. ¿Qué medidas o decisiones debe tomar la política para que ponerse incómoda, en términos concretos?

El próximo gobierno no va a poder solucionar todos los problemas. En cuatro años no se solucionan todos los problemas de la Argentina. Por eso lo primero que hay que hacer es elegir muy bien las prioridades y en función de eso armar el gabinete.

Cuando uno arma un gabinete en función de prioridades deja de gastar plata innecesaria. Cuando uno arma un gabinete en función de llenar lugares con acuerdos políticos, lo que termina haciendo es eligiendo 22 ministros. Para el ministro número 14, la prioridad número uno de él es la 100 del que gobierna. Entonces gastás plata en la prioridad 100 en vez de gastar plata en las primeras 20 o 25, que son las que vas a poder terminar en esos primeros cuatro años.

¿Quiere decir que no hay que encargarse de los demás temas? No, en realidad quiere decir es que en las prioridades uno debe gastar la plata, porque la plata es escasa y el tiempo es escaso. Pero hay que gastar en aquellas cosas que se puede empezar y terminar en esos cuatro años. Y pensar muy en mediano y largo plazo el resto de las cosas.

– Conocés como pocos el Conurbano y en general la provincia. Contame qué estás viendo hoy en términos sociales.

Voy a usar una figura para esta respuesta. La ayuda social que recibe el Conurbano en este momento es única. Es infinitamente mayor a la que se recibía en el 2001. Si la pobreza fuera la infección y la ayuda social fuera el ibuprofeno y la fiebre fuera la queja, a partir de la fiebre -que es la queja- se baja el ibuprofeno y con eso podemos empezar a ver la infección.

¿Cuál es el problema? El problema es que con tanto ibuprofeno no hay queja, pero eso no quiere decir que la infección no siga caminando.

Hoy lo que no hay es queja, pero sigue habiendo infección y cada vez es mayor.

La pobreza de hoy es infinitamente mayor a la pobreza del 2001. Pero como no hay queja -porque no hay fiebre porque está lleno de ibuprofeno- nadie está mirando atentamente el fenómeno de la pobreza.

La pobreza de hoy es mucho más estructural: es más grande en cantidad y más estructural que la que había en el 2001. La Universidad Católica acaba de sacar en estos días un informe del último semestre y habla de más de 42% de pobreza y de 20% de indigencia.

Eso muestra una pobreza mucho más estructural y lo que nos muestra, claramente, es que hay gente que ha bajado los brazos para tratar de salir de ese lugar. Y eso tiene que ver no con que la política sea buena o mala, sino con que la política usa herramientas que no son correctas para combatir la pobreza.

– ¿Y cuáles serían las medidas correctas para combatir la pobreza?

Hace 20 años que crecen dos cosas en la Argentina: la pobreza y la cantidad de programas sociales. Está claro que los programas sociales pueden ser un puente temporal, pero no son el camino para terminar con la pobreza. Con la pobreza se termina con trabajo.

– ¿Y por qué no hay trabajo?

Porque nosotros creemos que aquellos que dan trabajo son nuestros enemigos. La política en los últimos años cree que aquellos que dan trabajo son sus enemigos y hay que cambiar esa mirada.

Los que dan trabajo son la salida de la pandemia, porque la pandemia que tiene la Argentina es la pobreza y de ahí se sale con trabajo. Y aquellos que nos pueden ayudar a conseguir la vacuna son los que dan trabajo. Por lo tanto, ellos son nuestros socios, que son los empresarios.

No solamente los grandes empresarios, sino también los pequeños. En el comercio de la esquina de tu casa, que puede tomar una persona o trabajar él todo el día o poner a su mujer. Esos son nuestros socios.

– ¿Por qué se combate tanto? ¿Qué es lo que ve el kirchnerismo en ese empresario mediano, chico o grande?

Se ha establecido que el Estado tiene que ser enorme, y por eso necesita cobrar un montón de impuestos, incalculables, para terminar brindando malos servicios. A partir de esa voracidad es que se ataca a esa actividad que genera trabajo.

– Te pregunto sobre actores políticos relevantes concretos. Te pido tu opinión y, eventualmente, qué harías vos si sos gobierno a partir del 2023. Con los piqueteros ¿qué pensás y qué harías?

Tengo un cartel que dice que hay que poner orden. Creo que la Argentina necesita orden en las cuentas y orden en la calle. El orden en las cuentas no es ajuste, es orden. Ninguno de nosotros puede vivir en el desorden pleno. La Argentina, de los últimos 40 años, 37 vivió en el desorden de las cuentas. Necesitamos poner orden.

También necesitamos poner orden en la calle, que no es represión, es orden. Es valorar el derecho de la libre circulación de aquellos que se levantan para estudiar y que se levantan para trabajar. Necesitamos volver a poner orden.

Hace muchos años la discusión era a través de quién, de qué entidad o de qué organización llevar la ayuda social. En el 2001 mucho progresismo porteño, por no decir todo el progresismo porteño decía que no se tenía que bajar a través de los intendentes y se crearon estas organizaciones. Hoy tenemos a estas organizaciones que se han quedado con el manejo del 100% de la ayuda social o de un número importante.

Son organizaciones sociales que no son institucionales, son para-institucionales y son 100% estatales.

El 100% del manejo de plata que hacen viene del Estado y ¿quién los elige a ellos como representantes? Aunque no les guste a muchos, a los intendentes los elige la gente y a los sindicatos los eligen sus afiliados.

Me parece que fue un gran error la creación de este sistema y hoy estamos pagando sus consecuencias. Aquellos que los fomentaron pensando que eso iba a ser mejor que lo otro deberían aceptar que se equivocaron.

– ¿Pero qué se hace ahora con este ejército que hay en la calle?

Lo primero que hay que hacer es que la ayuda social debe ser realizada y bajada a través de las instituciones. Instituciones elegidas por el pueblo.

– No me estás respondiendo ¿qué hacemos con los dirigentes? ¿qué hacemos con estos grupos?

Los dirigentes tendrán que tomar decisiones en función de su nueva realidad.

– ¿Y eso que significaría?

Tienen que dejar de tener el sistema extorsivo mediante el cual si no se les dan el manejo de planes sociales, ellos cortan la calle. El gobierno que se deja extorsionar deja de ser gobierno, el gobierno que soporta la extorsión, deja de gobernar.

Nosotros venimos de muchos años donde los piqueteros, a través del corte de calle, empiezan negociaciones para conseguir más ayuda social. La ayuda social debe ser bajada a través de las instituciones que prevén la Constitución Nacional, que prevén la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, de aquellas organizaciones que son elegidas en forma libre y y bueno.

Después, lo que lo que hagan ellos, es un problema de ellos. Ahora, a partir de la extorsión, nada.

– La extorsión es un delito…

Es un sistema extorsivo.

– ¿Y con los sindicatos? Pienso en un actor fundamental, que tal vez sea como figuras emblemáticas. Con los Moyano, con los Baradel…

Los sindicalistas y el Estado deben comprender que hoy, después de 20 años, tienen más informalidad y menos afiliados por la presión impositiva y de las cargas sociales. Esto pasa por no entender que los empresarios son parte de la solución, no parte del problema.

Si ellos entienden que a partir de la creación de trabajo, ellos van a tener más afiliados y sus sindicatos van a ser más grandes, me parece que vamos a ser socios en la salida. Si no lo entienden y creen que de las prácticas extorsivas van a solucionar la Argentina, está claro que nos vamos a ver parados en la vereda de enfrenta.

– Te noto más pacífico. Patricia tiene un poquito más de vehemencia. Habla de meterlos presos, veo que no es tu formato.

Patricia Bullrich dice las mismas cosas que digo yo, quizá con otro tono. Está claro que nosotros tenemos que poner en la Argentina al todo por arriba de cada una de las partes. Los sindicatos, los piqueteros, los empresarios y los políticos, todos tienen que estar por debajo de la Argentina. La Argentina primero. Nuestros intereses deben dejarse de lado en función de la patria.

– Te pongo el ejemplo de un sindicalista como Daniel Catalano de ATE, que habla de tirar piedras o de parar el Estado por una condena sobre Cristina Kirchner.

Aquellos sindicalistas que violan las normas, que se ponen ellos por adelante y que quieren trabar el Estado o creen que pueden trabar el Estado, queda una sola cosa, que es echarlos.

No podemos permitir el sistema extorsivo mediante el cual yo te puedo parar el Estado para que vos no puedas gobernar.

La Argentina está por arriba de todo y si ellos creen que parando el Estado nos pueden parar, yo les digo que prueben otra cosa, porque se van a ir a su casa.

– Tenés un grupo de estudios e investigación que trabaja sobre cómo se vive en el conurbano. ¿Cómo está la situación social?

Hoy no tenemos quejas, pero tenemos una pobreza estructural donde mucha gente se ha pasado a conformar con tener una y media o dos, como mucho, comidas por día. El 38% o un número similar nos dice que tienen amigos que se han querido suicidar en el último tiempo. Un número superior al 50% nos dicen que amigos suyos empezaron a consumir algún tipo de droga en los últimos seis meses y datos por el estilo que nos muestran que la situación que los rodea es difícil.

Son chicos que mirándose a sí mismo entienden que el camino del esfuerzo, del estudio y del trabajo es la salida de ellos. Pero que ven en su entorno esta realidad que les preocupa.

– Hablemos del tema educación, del rol del sindicalismo y de Roberto Baradel.

Baradel y su sindicato durante todos estos años han usado un sistema extorsivo sobre el sistema educativo. Ese sistema extorsivo ha traído una sola consecuencia, el deterioro de la calidad educativa y el deterioro del sistema educativo.

Creemos que el centro del sistema educativo es el derecho del chico a aprender más y mejor y, a partir de ese derecho, nada puede intervenir y violar ese derecho.

¿Esto quiere decir que los sindicatos de la educación no tienen derecho a hacer paro o hacer huelga o hacer protesta? Sí que tienen derecho. Lo que no tienen derecho es que ese derecho interfiera en el derecho mayor, que es el del chico a aprender más y mejor.

Primero los chicos deben estar en la clase, después quejate de alguna manera que no intervenga con la educación.

De la ley 1420 de 1890 al año 2003, todos los años el sistema público de gestión estatal tuvo más inscriptos. Eso se frenó en el 2003. Aquellos que dicen defender el sistema de educación pública de gestión estatal, de pronto son, justamente cuando ellos empezaron a gobernar, es cuanto más se deterioró la educación pública.

Aquellos que dicen que defienden la educación pública, lo único que han traído es mala calidad de educación pública, menos cantidad de inscriptos en la educación pública, menos días de clase, etcétera.

La educación pública en Chile tiene 1.200 horas de clases por año. La de la provincia de Buenos Aires tiene menos de 800. Les damos una ventaja del 50%.

Si nosotros no terminamos con esto y no entendemos que lo prioritario es que los chicos aprendan más y mejor, no vamos a revertir esto.

Presenté una ley que tiene dos artículos: el primero es declarar a la educación servicios esencial, que no puede ser interrumpido. Y el segundo es una cláusula gatillo de actualización del sueldo docente. Cada cuatro meses, tres veces por año, porque el 99% de las huelgas de los días que pierden los chicos de clase tienen que ver con la queja salarial.

Hay que sacar eso de la excusa también, porque es justo que los docentes tengan un buen sueldo, hay que sacar eso de la de la discusión y hay que crear el sistema y darle carácter de esencial al sistema educativo.

– Hablamos de Moyano, de Baradel, dirigentes políticos. ¿El futuro gobierno va ser asediado por el kirchnerismo, va a ser presionado? ¿Ves un escenario de conflictos o de acuerdos?

Debemos lograr que la gente entienda cuál es el camino. Si vamos a decirle a la gente que lo que viene es fácil, el día 14 de diciembre, la gente nos va a estar mirando con desconfianza.

Le tenemos que decir que lo que viene no va a ser sencillo, pero también le tenemos que decir que nosotros vamos a hacer los primeros en la ejemplaridad y en eso Patricia Bullrich muestra un camino. Ella es una mujer austera y ejemplar con su vida. Ese es un punto central: mostrarle a la gente que, a partir de nuestro ejemplo y de nuestra actitud y actividad, vamos a tener un camino más fácil.

Después, lo que ellos quieran hacer o no quieran hacer para interrumpir un gobierno, es un problema de ellos. Nuestra alianza y nuestro acuerdo tiene que ser con la gente, no con los políticos.

La señora que está caminando por la vereda sospecha una cosa cuando dos políticos se ponen de acuerdo: que la están jorobando.

La alianza del próximo gobierno tiene que ser con la gente. Por eso no hay que mentirle en la elección.

– ¿Qué significa eso?

Que no hay que prometer lo que no se va poder hacer. Si nosotros les prometemos a la gente que vamos a arreglar 100 cosas le diría. Si un político promete que va a arreglar 100 cosas yo le diría que sepa que le está mintiendo. Todo no se va a poder arreglar. Se va a poder encaminar todos los temas.

– Hablemos de lo que pasó esta semana con la decisión de la Justicia de condenar a Cristina Kirchner por el caso de Vialidad y la corrupción con obra pública.

Nosotros aceptamos reglas de juego y parte de esas reglas de juego es saber que la Justicia es un poder independiente y que toma decisiones sobre nuestras actividades. Los que estamos de este lado, que no somos la Justicia, lo que aceptamos es que esas son las reglas y va a pasar.

No soy comentarista de lo que hace el poder judicial. Sí creo que la corrupción en la política trae menos calidad educativa, menos calidad de salud, menos seguridad, más impuestos. La corrupción lo que hace es sacarle plata del Estado, que existe para ayudar a aquellos que menos tienen, es sacarles plata del Estado en la ayuda de aquellos que menos tienen.

A mí lo que me preocupa de esta semana no es la sentencia a Cristina, a mí lo que me preocupa es el 42,3% de pobreza y entender que la corrupción es generadora de esa pobreza, ese que es el tema central del momento.

– ¿Le creés cuando ella dice que no va a ser candidata?

Creo que no tenía necesidad de decir algo que no creía. Ella hoy cree que no va a ser candidata, dentro de cinco meses podrá ser otra cosa. Pero ese día, ella estaba convencida de que no iba a ser candidata

Para mí Cristina hizo su lanzamiento como candidata para el 2027. Por eso insisto con que nuestra obligación no es elegir buenos candidatos, sino buenos gobernantes. Nosotros tenemos una obligación moral con la gente, que es ganar la elección del 27 por haber gobernado bien. Para eso no hay que mentir en la campaña, no hay que decir que vamos a solucionar todos los problemas y aquellos que elegimos como prioridad, solucionarlos.

– ¿El kirchnerismo quiere refugiarse en la provincia de Buenos Aires? ¿Pueden ganar y así evitar un colapso político general?.

Hace tiempo que digo que la elección de la provincia también se va a ganar si en Juntos por el Cambio se hacen algunas cosas que se deben hacer, que es enfocarse en una mirada territorial de la provincia de Buenos Aires.

– ¿Qué significa eso?

Tener claro que las que la elección se gana desde dos extremos: se gana desde la candidatura a presidente y las candidaturas locales. Tenemos que reforzar esta parte de la boleta.

– La parte del intendente…

Exactamente.

– ¿Y cómo ves ese armado?

Claramente las discusiones de arriba influyen negativamente en el abajo. Pero tenemos cuatro meses o cinco para que esas discusiones se den sanamente.

– A fines de mayo tiene que haber definiciones sobre esto.

Sí, que puede ser también con una interna entre dos candidatos. Lo que no debe ser es que haya 10 candidatos, porque no tenemos la capacidad de fiscalización, dinero, esfuerzo y tiempo para eso. Con dos candidatos abajo en el territorio estaría bien.

– Últimas preguntas. ¿Cómo estás viendo la la gestión de Kicillof?

Creo que empezó con el problema propio de la mayoría de los últimos gobernadores, que tiene que ver con el desconocimiento de la provincia de Buenos Aires y cómo funciona su sistema.

La calidad de la gestión de Kicillof, si tuviera que decirlo para mí es de regular a mala. No ha sido del todo mala porque sin dudas la presencia de Martín Insaurralde ha mejorado en algo la gestión. Sino era malísima, sobre todo por el desconocimiento de cómo funciona la provincia de Buenos Aires. No hay un conocimiento.

Si tuvieras mañana que elegir un médico para tu mujer que tiene que parir un chico, no elegirías un cardiólogo. Irías por un obstetra o un ginecólogo. El problema que tiene la provincia de Buenos Aires es que hace muchos años que elige un cardiólogo, gente que no conoce la provincia de Buenos Aires y este es el tema central.

Si entendemos que la provincia no es un lugar fácil para gobernar debemos elegir un especialista. Una persona que conozca del tema y que entienda cómo resolverlo. No tenemos que elegir una persona que sea simpático en campaña.

– No un candidato como Diego Santilli, por ejemplo.

Santilli puede ser un gran jefe de la ciudad, porque es de lo que conoce…

– Estás diciendo que es un porteño que su lugar de político es la ciudad de Buenos Aires.

Yo no lo digo, es la realidad. No importa lo que yo diga, lo que importa es lo que sea la realidad. Santilli es una persona que hizo toda su vida política en la ciudad de Buenos Aires y que hace dos años por una cuestión de una promesa de Horacio Rodríguez Larreta va a la provincia de Buenos Aires.

Si esas son las formas en que se eligen los candidatos, está más claro por qué yo tomé la decisión de estar con Patricia Bullrich.

– Tenés más afinidad por ahí con Cristian Ritondo o Javier Iguacel.

Los tres candidatos que están con Patricia Bullrich son tres candidatos que son de la provincia de Buenos Aires.

– No Santilli, entonces. Porque él dice que conoce la provincia y que la camina todos los días.

No. Kicillof decía lo mismo. Kicillof nos mostró un auto Clío con el cual había recorrido la provincia de Buenos Aires y después tuvo tres años para aprender donde estaba la botonera de la provincia de Buenos Aires.

Me ibas a preguntar por seguridad. En San Miguel bajamos el 65% el delito en ocho años. Lo bajamos, en el segundo cordón del conurbano. ¿Es la seguridad o la inseguridad uno de los problemas de la provincia de Buenos Aires? Sí y posiblemente es el mayor. Con hechos concretos, no con palabras, demostramos que sabemos cómo se soluciona ese problema. No estamos hablando de lo que no hicimos, estamos hablando lo que ya hicimos y lo que sabemos cómo se hace.

– Hablemos de la Selección, de este resultado. ¿Qué impacto puede tener en la política?

Me preocupa que los argentinos especulemos con que el resultado de la Selección nos puede salvar o condenar. Me da la sensación que se pone en la hilera de que nos salva una cosecha, nos salva Vaca Muerta, nos salva el litio, nos salva el gas. Siempre como que cuestiones milagrosas o cuestiones que tienen que ver con otro y no con el trabajo, el esfuerzo y la consecuencia, son lo que nos van a salvar.

Lo que nos va a salvar a los argentinos es trabajo, esfuerzo, austeridad, honestidad, consecuencia. Eso es lo que nos va a salvar, sobre todo en la política.

Ojalá que esos chicos, los 26 que están en Doha, se puedan divertir, disfrutar, sentirse felices al final del camino porque hicieron todo lo necesario para conseguir el mejor resultado y como argentino, voy a celebrar de una manera impresionante el triunfo si llega.

En eso soy argentino, pero no quiero pensar que estos chicos nos van a salvar de algo. Pobrecitos, el llanto de Pablo Aimar nos muestra que ese ser humano tenía una presión que no era razonable. Y esa presión se la metemos nosotros haciéndoles creer a ellos que son nuestra salvación.

– ¿Cómo cerrarías este reportaje?

Diciendo que la provincia es un lugar difícil para gobernar y necesita especialistas. Hace muchos años que ponemos neófitos y necesitamos personas que entiendan de qué se trata. ¿Se puede gobernar bien la Nación si no está bien gobernada la provincia? No.

¿Qué necesitamos? No elegir buenos candidatos, sino elegir buenos gobernantes de la Argentina. Nuestra responsabilidad, la de Juntos, no es ganar la próxima elección: la próxima elección la perdieron ellos, no la vamos a ganar porque somos mejores, la vamos a ganar porque ellos son malos. Nuestra obligación es ganar la elección del 27 porque hemos sido mejores durante el 23 al 27.

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