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Entrevista a Jorge D’Alessandro, el hombre más viral del Mundial: “Sin Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, Messi no era campeón del mundo”

Jorge D'alessandro
Jorge D’Alessandro, a los 73 años: un apasionado por el fútbol

Su imagen se replica y se pasa de celular en celular en cada grupo de WhatsApp que no quiere ni intentará apagar el fuego que se encendió en Qatar. Su imagen es la de un hombre corpulento, que viste elegante y a la vez moderno a sus 73 años. Lleva en su prosa un acento bien argentino que llama aún más la atención cuando pronuncia los modismos españoles. Todo esto, fundamentalmente con una voz fuerte, algo ronca por su pasado de fumador, con una vehemencia que sale desde sus entrañas. Es que Jorge D’Alessandro es pura pasión y más aún cuando habla de fútbol. Para algunos por España es el portero histórico del Salamanca, para otros es el de El Chiringuito, el programa éxito de fútbol en televisión; en tanto que en Argentina para los que peinan canas desde hace rato es aquel que surgió de las Inferiores de San Lorenzo; mientras que para todas las generaciones, los grandes, los jóvenes, los pibes, los que lo descubrieron hace semanas, es el que dijo que somos campeones del mundo porque jugamos en el medio campo con tres Ferrari que volaban. Y sus frases se escucharon millones de veces.

Su “tsé, tsé, tsé” moviendo sus dos manos en punta se viraliza, se traspasa en todas las redes sociales: Twitter, Tik Tok, Instagram. Pero quién es D’Alessandro, cómo es su día a día, cómo piensa es algo que se intentará descifrar en una charla de casi una hora con Infobae en el lobby de un hotel del Norte de Madrid.

-¿Tenés noción de lo que se generó en Argentina con tu discurso de cuatro minutos en El Chiringuito, que pronunciaste a los dos días del título del mundo?

-Sí, me entero por lo que me cuentan los amigos de allá. Sé que hay medios de comunicación que no sabían ni quién soy y gente que, por una cuestión generacional, tampoco. Salvo en el mundo San Lorenzo. Allí sí me recordaban. Lo que dije se me ocurrió en el momento. No tenía otra metáfora para explicar la diferencia que había y por qué la Argentina fue campeón. Además de que en el hecho, no digo ni de show ni de cómico, que puede tener este mensaje que pronuncié, hay una gran carga de verdad. Y no hay que ser un tecnócrata para decirlo. La forma de escenificar con las Ferrari fue algo que se me ocurrió sobre la marcha. No la preparé. Todo arranca en que yo tenía que explicar por qué fuimos distintos y puesto de esta manera desmorona a cualquier persona que sin análisis dice “no me gustó Argentina, le dieron varios penales”. No, usted no sabe lo que dice. Argentina fue campeón de punta a punta. Fue un escándalo lo de Argentina. Y en nuestro país aun no escuché un análisis serio. Yo abrí las puertas a la verdad.

-¿El primer análisis serio del campeón del mundo lo hizo D’Alessandro?

-No me cabe ninguna duda. Nadie dio en la tecla. Todo el mundo apunta a Leo Messi como el gran estandarte, el factótum y olvidaron por qué se produjo el triunfo. Este es el mismo Messi del 2014 y los anteriores mundiales.

-¿Qué cambió entonces?

-El mediocampo. Ahora hubo tres Ferrari. A partir de la entrada de Enzo Fernández y Mac Allister, cambió el recorrido de Rodrigo De Paul, de quien yo fui muy crítico antes porque él con las carretas jugaba a otra cosa. Esta vez encontró su escenario, la reciprocidad de recorridos. Todos al mismo ritmo es lo que hizo diferencial a la Argentina.

-¿Quién es la mejor Ferrari?

-El mejor, para ser campeón, es Enzo. Después Mac Allister. De Paul tiene que cuidarse mucho y detrás tiene a Exequiel Palacios que está esperando su turno. Un futbolista que me encanta y que pronto recuperaremos.

-¿Sin Mac Allister y sin Enzo, Messi era campeón?

-No. Imposible. Estaría llorando ahora por las calles. Lo firmo. La clave fueron estos chicos y Julián.

– Antes del Mundial cuestionabas el mediocampo de la Argentina…

-Jamás escuchaste que yo haya elogiado al equipo en la Copa América. Yo empecé a creer cuando jugaron los “míos”. A ver: Paredes es un buen centrojás pero no es un jugador para ser campeón como otros muchos que jugaron en anteriores Mundiales. Yo te hablo de jugadores para ser campeón, campeón (repite, eleva la voz, acentúa en la última silaba). Ahora tuvimos a un mediocampo para ser campeón.

-De Lo Celso tampoco fuiste un gran admirador….

-A mí me gusta Lo Celso, pero es un jugador para un equipo de mitad de tabla. Para el Villarreal, para el Betis, para Central, pero no lo veo ni en el Barcelona ni en el Madrid para ganar campeonatos.

-Si Lo Celso no se lesionaba, ¿salíamos campeones?

-No. Imposible. Con el Papu Gómez, Paredes y Lo Celso como titulares no éramos campeones. Imposible. Confirmado.

D’Alessandro se presenta a la charla con Infobae con un papel con anotaciones hechas por él en las dos caras. En esa hoja se asoman fechas anotadas: 1994, 1998, 2002, los años mundialistas en los que el éxito no acompañó a la Selección. El exarquero y entrenador y ahora comentarista de fútbol en TV preparó datos para explicar porqué esta Argentina sí logró la consagración y las otras, aún teniendo supuestamente mejores planteles, fracasaban. La teoría de D’Alessandro que puede generar heridas profundas refiere sobre todo al debate eterno del cómo jugar, de “la nuestra” que muchos quisieron inventar y difundir con cierto engaño según su óptica.

“Yendo a la historia, vamos a 1994, escuchá la delantera: Caniggia, Batistuta, Balbo, Ortega, Maradona, Medina Bello. Y en el mediocampo Simeone, Redondo, Mancuso, Perico Pérez, Basualdo. Todos en un mismo perfil. Redondo y Mancuso iguales. Simeone que se enloquecía. Entonces ¿por qué la gran catástrofe del 94? No teníamos medio. Pasamos al 98: Batistuta, Crespo, Piojo López, Ortega, Chelo Delgado. Y en el medio no había un equipo homogéneo: Simeone que otra vez aparece. Astrada, Almeyda, Berti y Verón que llegó antes al fútbol, porque él hacía un fútbol hipermoderno. Verón hablaba un idioma y todos los que jugaron alrededor, otro. Este de ahora era su equipo. El dinamismo de Verón era incomprendido. Llega el 2002 y me pongo a llorar. Con el auténtico coaching de entrenador. El que habla más de lo que sus equipos juegan (Marcelo Bielsa). En ese Mundial se falló en el medio. Jugaba Simeone por el eje y no le daba para llegar al ataque. Ese equipo estaba perdido, no tuvo recorrido. En 2006 teníamos otra gran delantera: Saviola, Crespo, Tevez, Cruz, Palacio. En el medio Cambiasso, Maxi Rodríguez, Lucho González, Mascherano, que aparece en escena. No podíamos jugar con este mediocampo. En 2014 teníamos a Mascherano, Biglia, Enzo Pérez, Gago. 2018 los mismos con Banega, con Meza, con Salvio. Una cosa de locos. Esto que tengo es un expediente y los periodistas en Argentina tienen miedo a hablar de fútbol”.

“Entonces Argentina es campeón del mundo con la peor delantera en los Mundiales en cuanto a nombres desde que tengo uso de razón. Argentina no tenía un ‘delantero’. Tenía a un chico que recién salía que era Julián Alvarez. A Lautaro que venía con una lesión de tobillo tremenda y después a los Correa. Esa era la delantera más Di María con sus últimas gotas y Messi con 35 años. Hay una conjugación ofensiva que rompe todos los pronósticos porque este equipo es el que más ocasiones de gol generó. A todos les generó tiros en los palos, corners, penales. Porque para que te piten penales hay que pisar el área, eh. Esto significa que Argentina fue el equipo que más fútbol gestionó. Esto es una revancha mía contra todos los argentinos porque vivimos engañados siempre. Nosotros acabamos de ganar como europeos. Quisimos jugar ‘a la Argentina’ y no ganábamos nunca. Hay que jugar con las armas que uno tiene. Ni potrero ni gambeta. Para ser campeón hay que llegar primero a la pelota. Dinámica. Con las Ferrari y Messi”

-¿Sabés que en Argentina hay gente que se puede molestar con todo esto que decís?

-Sí, claro. Sé que a Bielsa, Passarella y otros les tiene que doler. Ahora cuando lean esta entrevista Bielsa, Menotti y otros como Roberto Saporiti, quien es muy de esa línea de “los clásicos”; les va a molestar, les va a picar esto que digo: están obsoletos, la nuestra no va más. Ellos se creen que son el pozo de la sabiduría y no admiten que alguien desde afuera con análisis, no con éxito, con un rigor analítico y de investigación diga la verdad. En Argentina molesta el que sabe. Nos creíamos que éramos patrimonio del fútbol y no ganábamos. Teníamos a Messi y no sacábamos diferencia. ¿Por qué? Porque no teníamos mediocampo. Mirá esta clave. ¿Por qué Francia no fue lo mismo? Porque le faltó Kanté con un ritmo frenético, Pogba y Matuidi. Eran tres máquinas en 2018. Ahora no los tuvo.

Memes Jorge D'Alessandro
D'Alessandro convertido en meme tras su explicación de cómo funcionó el mediocampo argentino

-¿Argentina fue europeo esta vez?

-Más que europeo. Los soprendió. Cuando quisieron reaccionar ya los pasó por encima. Los sacó del campo a todos. Fue tan evidente, tan grande la superioridad. En el ‘78 también teníamos un mediocampo europeo, Ardiles, Gallego más Bertoni y Kempes. Ese era un equipo europeo con un ritmo frenético. No se pueden hacer tantos goles si no corrés. No era la nuestra. Nunca se analizó bien lo que se representó en aquel campeonato del mundo del 78. Luque y Bertoni eran las alas.

-¿Scaloni es más técnico que todos los anteriores?

-Sí, sin dudas. Además fue el más inteligente. A mí no me enamoró. Scaloni pasó de aprendiz a arquitecto en un examen express. Se encontró con algo mágico. Sí fui crítico de él, no lo oculto. Están los videos de lo que dije después del primer partido. Le dije “Scaloni recapacitá”. Estaba convencido de que tenían que jugar estos chicos. Está en el archivo. Mediocampo elástico. Sin Paredes. Para futuro hay que conseguir un lateral izquierdo de relevo porque Acuña estuvo lesionado. Los centrales estuvieron impecables. Aún el técnico me debe demostrar cómo va a seguir esta línea. Tiene a Garnacho, Buendía y otros tantos chicos que prometen. No hay que tirar de catálogo con jugadores que los agentes te meten como pasaba antes. Sé que esto que digo crea enemigos.

Salamanca es “el” lugar en el mundo de Jorge D’Alessandro. De hecho ese nombre, el suyo, está en una placa al costado de la Plaza Mayor desde que como técnico salvó del descenso al viejo e histórico club del lugar. La ciudad que también cobijó al escritor Miguel de Unamuno, adoptó a este argentino de Barrancas de Belgrano que hoy pasa sus mañanas jugando al golf con su esposa Marta, viendo y comentando fútbol en El Chiringuito y anotando todo en su “sala de estudios” en donde guarda todos los recortes de su época de jugador y cómo fueron todos los entrenamientos que dirigió de puño y letra. El mismo D’Alessandro que junto a Marta y los padres de ella tuvo una casa de venta de ropa deportiva en pleno centro de Salamanca y que en los ‘80 fue furor porque él mismo atendía y todos le compraban; y el que no podía pagar, también se llevaba unos botines. Hoy con seis nietos, tres mujeres y tres varones, sigue de cerca el crecimiento de su herencia ya que uno de ellos es arquero en el alevín del Burgos Club de Fútbol.

D’Alessandro defendió durante más de 10 años el arco o portería (como se dice en España) del antiguo Salamanca. Y lo hizo en Primera División con marcas históricas, por eso después de una revisión histórica el diario Marca le dio dos premios Zamora por su desempeño como el arquero menos vencido de La Liga en los años 1975 y 1977.

En 1978 dejó parte de su vida en un campo de fútbol y estuvo “al borde de la muerte”, según su propio testimonio. Fue cuando en Bilbao, al ir a cortar un corner, un central rival de nombre Astrain le metió un rodillazo en la espalda “Sentí el ¡pac! y luego empecé a orinar sangre. Por ese golpe me extirparon un riñón. Estaba en mi plenitud. Me querían del Barcelona. Volví a los cuatro meses de la lesión y me retiré en 1985 a los 36 años”.

La charla sigue y es el momento de hablar de su relación con la Argentina en donde dejó de vivir hace ya 49 años y en donde parece haberse hecho conocido de golpe.

-¿Te sentiste más respetado en Argentina a partir del video que se viralizó?

-Sí, claro.

-¿Y antes te sentiste respetado?

-No. Jamás.

-¿Por qué no volviste a Argentina?

– Porque no me dieron cabida. Cuando fui el mejor arquero argentino en Europa nunca me llamaron. Por un papel no pude jugar en la selección española. Como entrenador me ofrecí varias veces pero no surgió. En Argentina cuesta mucho repatriar una persona que estuvo afuera. Tenemos ese snobismo de que inventamos todo y a mí me gusta la fusión de las dos culturas.

-¿Sos más argentino que español o al revés?

-Soy argentino de cabo a rabo. Pero español en cuanto a mis vivencias. Futbolísticamente soy mundial. No soy pequeño como los argentinos. Porque en Argentina aún no se hizo un análisis concreto, con datos, con nombre y apellido. Los del 86 no querían que estos chicos fueran campeones. Hablaban en primera persona. Quiero que alguien se plante y diga por qué fuimos campeones en 2022. Que me lo expliquen.

-¿Sentiste que en España se menosprecia al triunfo argentino?

-No. Solo es la gracia de la rivalidad. Hay que agitar el avispero. Pero no pueden ocultar la superioridad argentina. Todo parte de aquel tema Messi vs Cristiano pero Cristiano ya no figura. Y desde el barcelonismo hay una parte que no quiere este Messi. Ellos querían un Messi jubilado. Lo devaluaron como si fuese un ex futbolista y no fue así. Estaba en plenitud de facultades. A Messi lo echaron por viejo. Subyace ese fantasma. Este triunfo les ha molestado a los “listos” (pillos) del Barcelona.

Jorge D'alessandro
Jorge D'Alessandro con Josep Pedrerol, el conductor de "El Chiringuito"

-Hace más de 1 año criticaste al Barcelona porque fichó a Ferrán Torres pagándole 55 millones de euros al Manchester City, mientras ese mismo club inglés compraba por 20 a Julián Alvarez. ¿Qué pasó ahí?

-Hay un técnico es que un profesional como Pep Guardiola. Lo vio claro. Julián me gusta mucho. Va a todas. Es un gran delantero de equipo.

-¿Por qué el Real Madrid no buscó a Enzo ni lo busca ahora?

-Lo que sé es que el Madrid se va a volver equivocar. Va a ir a buscar a (Jude) Bellingham que no es jugador para su club. Enzo en cambio es para un equipo campeón. Y se equivocan en no ir a buscarlo ahora ya que es mejor que Tchouameni y Camavinga. Enzo no es solo un pivote, es un jugador total.

-Vamos con un ping pong para el cierre: Messi.

-Lo máximo. Compromiso. Explico esto: no se puede jugar con tres Messi. Messi hay uno solo y el mediocampo tiene que trabajar para él, que fue lo que pasó ahora. Messi necesita hoy un medio que trabaje y una delantera que defina arriba. Y él, ubicado desde el carril del 8 como pasó ahora.

-¿Dibu Martínez?

-Me gusta. Tiene personalidad. Es un arquero antiguo. No es modernito. Tiene componente de portero antiguo en cuanto a presencia, hostigamiento, personalidad, agresividad. Me identifico con él. En el juego aéreo estuvo contundente. Muy bien ahí. Solo falló en el primer gol de Países Bajos porque lo agarran en su propio eje con ese cabezazo

-¿Quién gana esta Champions?

-PSG puede ganarla, pero el técnico antes tiene que equilibrar el mediocampo.

-¿El Real Madrid?

-Se está quebrando. No pasa de cuartos. A lo sumo semis.

-¿Manchester City?

-Puede ser, puede ser

-¿Qué te parece La Liga?

-Se juega mal en España. Se ha copiado todo lo malo. Partidos lentos, aburridos. No veo equipos ágiles. En la Premier hay equipos imprevisibles mientras que aquí está todo robotizado. Faltan talentos, además.

– Fútbol de posesión. ¿Sí o no?

-El fútbol de posesión ha quedado caduco y trasnochado con este Mundial. Por eso España se pegó una gran bofetada.

-El Chiringuito es…

-Jugar en la Champions League. Yo tuve dos etapas en la comunicación. En los medios estuve con José María García que fue el número 1 hace 25 años y que cambió el sistema de transmitir fútbol en Europa y después empalmé con Josep Pedrerol, quien en la comunicación es absolutamente un pionero en todo. Siempre jugué con los campeones en los medios pero eso me perjudicó para ser entrenador porque me descolocó. Acá en España despierto temores. Como yo acá no habla nadie o muy pocos y eso me crea conflictos. Cuando se habla de fútbol hay que hablar sin air bag ni red protectora.

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