Política

Los libertarios de Milei avanzarán en el Congreso con las reformas y el DNU, aunque no tengan garantizados los votos

Javier Milei, el día que asumió y habló de cara a la plaza del Congreso (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni)
Javier Milei, el día que asumió y habló de cara a la plaza del Congreso (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni)
(Juan Ignacio Roncoroni/)

El oficialismo de La Libertad Avanza intentará avanzar, a partir de mañana, con la conformación de las comisiones que debatirán en el Congreso el paquete de leyes que el Ejecutivo activó, con la convocatoria a sesiones extraordinarias, hasta fines de enero próximo. Un poco más lento será el análisis del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para desregular la economía, aunque ambas situaciones apuntarán a un objetivo claro del Gobierno: avanzar aunque no tengan la mayoría y exponer a la oposición de cara a la sociedad, en un delicado juego de construcción de poder.

“Muchos se quejaron por las formas, aunque no tanto por el contenido. Vamos a discutir y hablaremos con todos. Las críticas que se hicieron en público no son las mismas cuando hablamos en privado. Pero no importa: tenemos la sociedad a nuestro lado. Por eso Milei habló a sus votantes y no a la Asamblea Legislativa. Todavía hay muchos políticos que siguen sin darse cuenta que el conflicto nos favorece en este momento”, confió a Infobae un jerarca de La Libertad Avanza.

Las dudas que aparecen en el Congreso están relacionadas con los vaivenes de La Libertad Avanza en cuanto a empujar un estilo propio o hacer política clásica, la que quiere la denominada “casta”. Por caso, Victoria Villarruel fue por la segunda vía y logró días atrás, en el Senado, reunir a 39 legisladores -del oficialismo y la oposición no kirchnerista- para votar autoridades y repartir la integración de las comisiones. Tras ello, tenía todo a su favor para blindar acuerdos con algunas fuerzas. No obstante, el DNU del Ejecutivo limó -según las declaraciones de varios legisladores- el entendimiento original y encendió alarmas de cara al corto y mediano plazo.

“Si ellos saben que acá va a ser ley por ley, y encima te votaron las autoridades, ¿cómo vas a salir ahora con este DNU? Hay gente que está ansiosa para que la llamen y, con esto, lograron ponerla más del otro lado. Era el momento del ¿qué necesitás? ¿qué te falta? No se entiende”, se sinceraron ante este medio desde un despacho opositor.

Sesión Pública Especial en el recinto del Senado de la Nación, en Buenos Aires, Argentina, el 13 de diciembre de 2023.  Fotos: Comunicación Senado
La titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, junto a parte de autoridades en el recinto (Prensa- Senado) (Luciano Ingaramo / Comunicaci—n Senado./)

Otro inconveniente que tiene el oficialismo es la diferenciación entre legisladores “sin techo”, en referencia a los que no responden a gobernadores, de los que sí están encolumnados con los intereses y necesidades políticas del mandatario de sus distritos. “Esta gente no tiene que responder a nadie. ¿Cómo no vas a ir a buscarlos rápido?”, reclamaron desde otra oficina del Congreso.

Del lado de quienes sí se apoyan en mandatarios locales, la discusión no pasa tanto por el DNU, sino por lo único que interesa siempre a los gobernadores: los recursos. La reinstauración de Ganancias y la exposición a un desgaste ante la sociedad, en caso de avanzar con la ley, no convence a varios legisladores. Mucho menos, a los “sin techo”. Todo, en medio de escenarios provinciales con ajustes tan fuertes -sin importar color político- como los de la Casa Rosada.

Para las extraordinarias ya fue descartada, por suerte, una potencial coparticipación del impuesto al cheque. “Los gobernadores no querían quemarse con Ganancias, algo totalmente electoralista que hizo la gestión anterior. También están algo perdidos ya que, en el afán de rascar por algún lado le propusieron a Milei, justo a Milei, convertir un impuesto que nació de la crisis de 2001 como derecho adquirido. Unos fenómenos”, explicó con preocupación un histórico operador peronista.

En cuanto al mega DNU, Infobae publicó días atrás un importante estudio universitario de la senadora Lucila Crexell. “Cuando se observa detenidamente la decretocracia, sus efectos calan mucho más profundo. Como señaló un prestigioso jurista argentino cuando se le preguntó sobre la naturaleza jurídica, dijo: ‘Son una vaca que muerde´”, enfatizó en una de las conclusiones del trabajo.

“No caben dudas respecto de un Poder Legislativo que consiente la discrecionalidad presidencial, pero además que se coloca en una zona de confort. En otras palabras, puede concluirse que el dictado de los DNU supone, al menos, dos cosas. Por un lado, un Poder Ejecutivo que ensancha sus fronteras de poder; por otro, un Poder Legislativo cada vez más perezoso y de doble estándar: actúa ‘como si’ legislara, controlara y participara en las decisiones del gobierno federal. Sin embargo, valida la idea de que ‘lapicera la tiene el presidente’”, aseveró Crexell como corolario.

De cara a las próximas semanas, La Libertad Avanza buscará conformar un puñado de comisiones, manejar los tiempos de la bicameral de Trámite Legislativo -la que debate los DNU- y agitar algunos temas de las sesiones extraordinarias -paquete de imposible cumplimiento hasta fines de enero próximo- para marear aún más a la oposición -ya logró una parte de eso- y, sobre todo, justificar el discurso de Javier Milei el 10 de diciembre hacia la plaza del Congreso.

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