Política

Qué hay detrás de las fuertes diferencias de los gremios petroleros ante la amenaza del gobernador Torres

Javier Milei, Ignacio Torres, Marcelo Rucci y Jorge Avila
Javier Milei, Ignacio Torres, Marcelo Rucci y Jorge Avila

¿Qué se esconde detrás de las fuertes diferencias entre los sindicatos petroleros ante el conflicto que enfrenta al presidente Javier Milei y al gobernador de Chubut, Ignacio Torres? Hay historias personales, políticas y gremiales que dividen a Marcelo Rucci, líder del Sindicato de Petróleo de Neuquén, Río Negro y La Pampa, y a Jorge Avila, titular del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, que explican sus posturas distintas, aunque en sus entornos coinciden en que terminarán compartiendo las mismas decisiones para no exponerse a lo que llaman “un callejón sin salida”.

Hasta ahora, Rucci se diferenció de sus colegas de la actividad al asegurar que no avala la amenaza del gobernador Torres de paralizar la producción de hidrocarburos en la región si el gobierno nacional no resuelve la disputa sobre los fondos coparticipables que reclama la provincia. “No desconocemos la legitimidad del reclamo, pero es un conflicto que debe resolverse por los canales correspondientes, ya sea por la política o directamente en la Justicia”, dijo Rucci al medio especializado EconoJournal.

Avila, aliado político de Torres (llegó a su banca de diputado nacional como primer candidato de la alianza que encabezó el actual mandatario provincial), encabezó el viernes pasado un acto en defensa de la industria hidrocarbuífera y el trabajo en la cuenca del Golfo San Jorge y allí fue donde el gobernador advirtió que Chubut no entregará petróleo y gas si el Ministerio de Economía no libera los recursos que, según él, se retienen ilegalmente. “Cuando dicen que van a sacar las regalías a la provincia de Chubut para castigarla, es ahí donde nosotros tenemos que decir basta, enfrentarlos y decir: ¿vamos a dejar que nos saquen el boleto, que los docentes o los empleados de ATE no cobren, que privaticen el Banco Nación o que YPF se vaya? ¿Vamos a dejar todo eso o vamos a salir a pelear? Esa es la consigna, salir a buscar cómo vamos a defender esta ciudad”, sostuvo el dirigente.

Ignacio Torres y Jorge Avila
Ignacio Torres y Jorge Avila, juntos en un acto de campaña

La sintonía política entre Torres y Avila no es igual a la que tenían cuando forjaron su acuerdo electoral, pero hasta ahora mostraron estar del mismo lado. En el sindicalismo chubutense, sin embargo, hay quienes deslizan que el diputado y gremialista tampoco estaría de acuerdo en una medida extrema como la que propone el gobernador. “Va a tomar distancia”, anticipan.

Aun así, como anticipó el diario La Opinión Austral, este martes se concretaría una reunión decisiva en la que las empresas petroleras confirmarían si incrementan sus planes de inversión o mantendrán el presentado el 2 de febrero y que estipula una baja de 284 millones de dólares entre 2024 y 2023, lo que podría terminar en telegramas de despidos. Avila sigue siendo el titular del sindicato, además de ocupar una banca de diputado nacional, y habrá que ver si se endurece o deja una puerta abierta.

Avila se consagró como el hombre fuerte del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Chubut en 2012, apadrinado por Guillermo Pereyra, el viejo referente de los petroleros y que alguna vez fue el articulador central de los gremios del sector en la Patagonia. A fines de noviembre de 2022 logró su reelección con 7.179 votos (el 81% del padrón de afiliados) y comenzó su tercer mandato.

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Marcelo Rucci, el poderoso sindicalista petrolero que sucedió a Guillermo Pereyra

Conocido como el apodo de “Loma”, Avila es un hombre de perfil combativo y cada medida de fuerza que lanzó al frente de su gremio se hizo sentir en cuestión de horas a base de desabastecimientos. Su estilo lo llevó a romper con la Federación Argentina Sindical del Petróleo, a la que criticaba por las falencias en la atención de la obra social, algo que lo impulsó a tener su propia prestadora médica.

Duro y hábil negociador, Avila demostró su pragmatismo en el inicio del gobierno de Mauricio Macri. A principio de 2016, en medio de una caída económica en el sector, aceptó una “paritaria de 0%” con tal de mantener los puestos de trabajo. También negoció rebajas en la aplicación del Impuesto a las Ganancias en ítems adicionales, como viáticos, comidas y horas extras. En 2017 avaló una adenda a los convenios colectivos que fue muy bien vista por el oficialismo y por los empresarios del sector, aunque le generó algunos ruidos internos y protestas de los afiliados. En pos de sostener los puestos de trabajo, muy golpeados en una provincia convulsionada, accedió a que se aumenten los ritmos de explotación y se modifiquen jornadas de trabajo. La meta era subir la productividad y la eficiencia.

Avila está alineado al peronismo chubutense y se exhibió en fotos con Alberto Fernández cuando fue Presidente y no ocultó en el sitio web del gremio las imágenes y reuniones con el ex gobernador Mariano Arcioni, cercano a Sergio Massa. Sin embargo, disconforme por la forma en que el sindicalismo quedó marginado de las listas electorales, Avila terminó cerrando de manera sorpresiva un acuerdo político con un dirigente del PRO como Torres, que así sumó su “pata peronista” para fortalecer una alianza electoral superadora de Juntos por el Cambio que sacara del poder al oficialismo.

Asume como gobernador Claudio Vidal en Santa Cruz
El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, fue el líder del Sindicato de Petroleros de la provincia (ROMAN_MORANDOO/)

Rucci, en cambio, mantiene lazos con el Movimiento Popular Neuquino (MPN): de por sí, asumió al frente del poderoso sindicato petrolero de Neuquén, Río Negro y La Pampa en reemplazo de Guillermo Pereyra, el histórico líder de esa organización que se mantuvo en su cargo durante 37 años y llegó a ser senador nacional por el MPN. En la práctica, Rucci ejercía la conducción desde comienzos de la pandemia porque Pereyra debió recluirse en su chacra de Neuquén por motivos de salud.

El sucesor de Pereyra, hasta entonces secretario administrativo del sindicato, tiene un perfil más intransigente, con mucho trabajo territorial en el norte y el centro de Neuquén. En 2011, Rucci fue elegido intendente de Rincón de los Sauces, ciudad de unos 20.000 habitantes, como candidato del Movimiento Popular Neuquino. Fue reelegido en 2015 y en 2019 resignó su continuidad para que se postulara la secretaria de Gobierno de la Municipalidad, Norma Sepúlveda, quien ganó las elecciones.

Luego de haber ganado influencia en la comisión directiva del sindicato y afirmarse como el delfín de Pereyra (aceptado a regañadientes por éste), Rucci ganó en forma holgada las elecciones en el gremio, realizadas en octubre de 2021: obtuvo el 86% de los votos y superó al candidato opositor Walter Zozaya, quien logró apenas el 12% de los sufragios. Pereyra se alejó, pero no tanto: fue reelegido en la presidencia de la obra social y al frente de la Mutual de Petroleros Privados (MEOPP), una estructura clave por los contactos políticos y empresariales que permite y por la enorme “caja” que maneja.

Otro personaje clave en este escenario es Claudio Vidal, gobernador de Santa Cruz, quien condujo hasta el 10 de diciembre pasado el Sindicato de Petroleros de Santa Cruz. Si bien le dejó el puesto a Rafael Guenchenen, en las filas gremiales se da por descontado el predicamento que mantiene en el gremio. ¿Será determinante para que apoye la postura del gobernador Torres? Este martes, al menos, Vidal se mostrará con su colega chubutense y otros mandatarios patagónicos en el Senado de la Nación para adoptar una postura común ante la polémica desatada con el gobierno de Milei. Esa posición consensuada es la que, hasta el momento, no logran tener los sindicatos petroleros luego de la bomba política que hizo detonar el mandatario de Chubut y que mantiene a todos en vilo.

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