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MARCOS JUAREZ.Condenan con un fallo millonario al supermercado “La Anónima”

A una pareja los acusaron de robar mercadería y ahora el supermercado debe indemnizarlos.

En diálogo con PANORAMA Y TELERED, el Dr. Catriel Magarello, abogado defensor de una familia quienes fueron acusados de robar un “desodorante”, lograron ganar un fallo millonario al supermercado La Anónima. La sentencia condenó a pagarle a los damnificados 200.000 pesos, más intereses, en concepto de daño punitivo.

Ocurrió hace 4 años atrás, en el local de la firma “La Anónima” de aquí de la ciudad de Marcos Juárez, luego de que los empleados de la firma maltrataran a una pareja de clientes. El centro comercial fue condenado por daño moral

La Justicia determinó que el supermercado de la firma “La Anónima”, de la ciudad de Marcos Juárez, deberá resarcir con una suma cercana a los dos millones de pesos, a una pareja de clientes a quienes sus empleados maltrataron al creer que habían intentado robar un producto, cuando en realidad hubo un error en la máquina registradora de la caja del local.

La medida judicial fue adoptada por el Juzgado en lo Civil, Comercial y Familia de segunda Nominación de la ciudad de Bell Ville que condenó a la cadena de supermercados a resarcir los daños morales y psicológicos ocasionados a dos personas que sufrieron malos tratos por parte de dos empleados del centro comercial.

El Dr. Catriel Magarello comentaba que el hecho ocurrió en febrero del año 2017, a pocos días de la apertura del local, cuando una pareja de clientes fueron acusados por empleados de la firma de intentar retirarse del establecimiento con un “desodorante” que no habían pagado, cuando, en realidad, el sistema de alarmas se activó por error en la lectura del ticket de compra.

“Fue un fin de semana largo y el supermercado estaba lleno de gente en ese momento, y luego de pagar su compra, cuando mis clientes intentaban salir, sonaron las alarmas y los empleados salieron corriendo y los frenaron de manera indebida, les recriminaron que estaban robando un producto y comenzaron a revisarles las bolsas de compran al frente de todos los presentes, cuando en realidad hay procedimientos para esos casos donde se los debe llevar a un lugar reservado para verificar si hay dudas”.

Además, el letrado detalló que finalmente se comprobó que el problema había sido que la máquina de la caja no funcionaba correctamente. “Ellos tenían el derecho de ser bien atendidos, de haberles explicado lo que pasaba y el posible error de la caja registradora, pero en su lugar se los intentó castigar y exponer frente al público, cuando se trata de dos personas conocidas en la ciudad”, amplió el letrado.

La sentencia judicial indica que se debe pagarle a los damnificados 200 mil pesos, más intereses, en concepto de daño punitivo, “en atención a la finalidad persuasiva que tiene tal sanción”.

La jueza Molina Torres sostuvo que ello configuró una práctica abusiva, sancionadas por el artículo 8 bis de la Ley 24.240, que prevé que los proveedores deberán “abstenerse de desplegar conductas que coloquen a los consumidores en situaciones vergonzantes, vejatorias o intimidatorias”.

A su vez, confirmó que la empresa tenía conocimiento sobre los posibles errores del sistema de alarmas, que podían activarse por causas no imputables al cliente, y destacó que el supermercado “debió extremar sus diligencias para corregir tales errores o, al menos, implementar prácticas que aminoren los efectos no queridos de tal hecho para no afectar los derechos del cliente ante tales acontecimientos”. Precisó el abogado de los clientes damnificados.

Dos empleados fueron cesanteados, “Nosotros en el trascurso del juicio con declaraciones nos enteramos que hubo despidos en La Anónima a posterior de lo sucedido, no se si fue por este caso en particular, pero de los 3 o 4 involucrados del hecho, dos fueron despedidos”.

El damnificado sostiene que fueron mal despedidos y otras personas ajenas al hecho piensan que está bien la decisión, por las extralimitaciones tan naturales que tiene el ser humano por tener el poder. Situada la frase del General José de San Martín. “La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales, que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder”.

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